Repatrían los restos de los 16 migrantes guatemaltecos calcinados en México

 Las autoridades mexicanas informaron de que este viernes fueron repatriados a Guatemala los restos de los 16 migrantes asesinados y calcinados en Tamaulipas, en el noreste de México, el pasado 22 de enero.

De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), desde inicios de esta semana las autoridades responsables hicieron la entrega física y jurídica de los restos al embajador de Guatemala en México, Mario Búcaro Flores, en la ciudad de Reynosa, desde donde fueron trasladados los cuerpos.

En un comunicado, la FGJE informó de que con el fin de dar certeza plena de las identidades de las víctimas, tanto a los familiares como a las autoridades guatemaltecas, se han tenido reuniones de trabajo en la Ciudad de Guatemala.

Además, funcionarios mexicanos se reunieron con el ministro del Exterior de Guatemala, Pedro Brolo Vila, para precisar detalles de la repatriación.

Del mismo modo, dijeron que el pasado lunes 8 de marzo, una comisión integrada por 15 miembros de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas de Tamaulipas y de la FGJE, viajó a la capital guatemalteca para explicar a cada familia el proceso llevado a cabo para la identificación forense y los registros utilizados.

La Fiscalía informó también de que junto con el Gobierno del estado han realizado varias acciones tanto en la investigación de los hechos en que perdieron la vida los migrantes como en la identificación de cada uno de ellos y los trámites de repatriación.

Refirió que ha habido un trabajo multidisciplinario de identificación forense, además de lograr la obtención de perfiles géneticos de familiares de las víctimas y la confrontación de perfiles remitidos por Guatemala.

Del mismo modo, se llevó a cabo la gestión de las actas de defunción de las 16 víctimas, en trabajo coordinado con la embajada de Guatemala, y se realizaron los trámites de la repatrición de los cuerpos.

Recordó que el Gobierno del estado de Tamaulipas cubrió todos los gastos, tanto para la repatriación como para que los familiares de las víctimas pudieran acudir a Ciudad de Guatemala para la recepción de los cuerpos y su posterior traslado a sus lugares de origen.

El 22 de enero pasado se hallaron 19 cuerpos calcinados en una camioneta en el poblado de Santa Anita, del municipio de Camargo, Tamaulipas, fronterizo con Texas (Estados Unidos), 16 de los cuales eran guatemaltecos.

Según los testimonios, un comando de pistoleros del Cartel del Noreste (CDN), los antiguos Zetas, ingresó al lugar para buscar un mando del grupo rival, el Cartel del Golfo (CDG), la organización criminal que controla la zona en Tamaulipas.

Pero tras un enfrentamiento, los sicarios del CDN encontraron a las 19 personas y las asesinaron.

Ambos grupos, según las autoridades mexicanas, mantienen una disputa por el control de los estados del noreste de México desde marzo del 2010, conflicto que ha provocado desde esa fecha más de 15.000 desaparecidos y miles de muertes.

La masacre avivó en México el trágico recuerdo del asesinato en 2010, en la misma región, en el que 72 migrantes, 58 hombres y 14 mujeres, fueron asesinados y sus restos abandonados a la intemperie.