México llega al 8 de marzo con la lucha feminista enfurecida pero llena de contrastes

México llega a este 8 de marzo con alarmantes cifras de violencia de género pese a la pandemia a la vez que aumentan las denuncias y la protesta social en un país con casi 1.000 feminicidios en 2020.

«Hemos roto el silencio», dijo este domingo a Efe la abogada y activista Patricia Olamendi, quien admitió que por otra parte no decrece la normalización del machismo.

«México es un país de contrastes fuerte: por un lado aprobamos la paridad de género pero por otro vamos a estas elecciones (las intermedias del 6 de junio) quizá en el peor momento con las cifras más altas de violencia», explicó Olamendi.

México registró 967 feminicidios en 2020, una cifra casi idéntica a los 969 crímenes por razón de género de un año antes.

Sin embargo, la académica Blanca Ivonne Olvera -investigadora en el Instituto nacional de Ciencias Penales y profesora en la facultad de derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México- destacó la importancia de que se tenga en cuenta que, además de los 967 feminicidios de 2020, muchas mujeres fallecieron violentamente el año pasado.

En lo que se clasificó como «homicidio doloso» 2.783 mujeres perdieron la vida. Para Olvera, es una cifra que hay que tener en cuenta y de acuerdo a ella es que la mayoría de las organizaciones civiles utilizan el dato de que en México son asesinadas más de 10 mujeres al día.

«La violencia hacia las mujeres crece igual que una pandemia y no hemos hallado la cura y así llegamos al 8 de marzo» de 2021, dijo la especialista.

CRECE LA RABIA

La lucha feminista lleva instalada en México varias décadas y tuvo su primer momento clave con «las muertas de Ciudad Juárez»: cuando entre 1993 y 2012 fueron asesinadas más de 700 mujeres en esta fronteriza ciudad.

Las cifras no remiten en el resto del país -o lo hacen muy lentamente- por lo que crece la rabia y muchas mujeres ya no están dispuestas a guardar silencio.

«Ahora hay mucha más posibilidad de visibilizar y de que una mayor cantidad de la población identifique estas situaciones de violencia», dijo a Efe Fabiola Alanís, directora de la Comisión Nacional para Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim).

En este sentido, las denuncias públicas han tomado protagonismo en los últimos años y las redes sociales han sido un punto de reunión para las que decidieron contar sus experiencias.

FÉLIX SALGADO, EN EL CENTRO

Y este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, llega con una polémica clara en México: Félix Salgado Macedonio, posible candidato a gobernador del estado de Guerrero.

Salgado Macedonio era el candidato elegido por Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero después de salir al debate público sus más de cinco acusaciones de acoso y abuso sexual, muchas mujeres e incluso compañeras de partido se negaron a aceptar su nombramiento.

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena anunció que volverá a realizar encuestas para seleccionar a su candidato para Guerrero.

Por lo que a pesar de que le fue «retirada» su candidatura, podrá volver a contender por el cargo, ya que la Comisión de Morena determinó que «los agravios fincados a Félix Salgado Macedonio son improcedentes e infundados por lo que no pierde sus derechos políticos».

MACHISMO INHERENTE

Por situaciones como esta y por muchas otras denuncias públicas de vulneración de los derechos humanos de las mujeres, México está sumergido hoy en un clima de lucha y rabia.

Pero para algunas, es difícil que las cosas cambien de rumbo en un país violento.

«No veo un panorama muy alentador. No queremos reconocer que en México tenemos zonas controladas por el crimen organizado, estamos prácticamente en guerra y las mujeres somos el botín de esa guerra», dijo Olamendi, quien también es una de las abogadas de Basilia Castañeda, una de las presuntas víctimas de Salgado Macedonio.

Alanís consideró que México está en el principio de un cambio, dos años y tres meses después de que López Obrador tomara posesión de su cargo como presidente de México.

«A lo largo de la historia las mujeres hemos luchado por avanzar en el reconocimiento pleno de nuestros derechos. Es una lucha que se condensa en el caso de México en esta cuarta transformación (como llama López Obrador a su programa político)», expuso la titular de la Conavim.

Para ella, la existencia de un gabinete de Gobierno paritario con grandes capacidades y la presentación del mayor número de mujeres en las elecciones del próximo 6 de junio es una «expresión cualitativa» relacionada con el «proyecto de cambio».

La Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad Pública están lideradas por dos mujeres -Olga Sánchez Cordero y Rosa Icela Rodríguez respectivamente- que están, dijo Alanís, trabajando junto a la Conavim y centrando sus esfuerzos en varias acciones prioritarias.

Una de ellas, y que puede cambiar el balance de las cifras anteriormente mencionadas de feminicidios y homicidios dolosos, es «la actuación de los primeros respondientes».

Es decir, la actuación con perspectiva de género de las fuerzas de seguridad ante una situación violenta o una escena del crimen.

Sin embargo, aseguraron Olamendi y Olvera, es muy difícil que el rumbo del país cambie mientras que el presidente López Obrador siga despreciando el movimiento feminista.

«¿No hay alguien a su alrededor que le diga lo que está pasando?», terminó la abogada.