La herradura de laurel nos separó, adiós (COVID-19)

Por Silvia Machuca

Tras mi victoria contra una rata que amenazaba a una multitud y, logré destruir con mis propias manos arrancando sus entrañas y espinas venenosas que albergaba en su garganta, ante la mirada atónita de la gente de esa plaza pública, al final ella me esperaba en un extremo de esa herradura cubierta de laurel. Era mi Lynda, mi abuela que a 26 años de su muerte me sigue doliendo como si se hubiese ido ayer.

Estaba feliz de encontrarla en medio de ese bosque, sentada en un extremo del inmenso bloque de piedras en forma de herradura cubierto de hojas de laurel, corrí para abrazarla y besarla pero debería limpiar las impurezas que dejó la rata en mis manos, así que fui hasta el otro extremo de la herradura donde brotaba agua cristalina y cuando por fin lo había logrado, ella estaba demasiado lejos porque el bloque se dividió en dos y entre ambas había un espacio inmenso, alcancé a decirle adiós y vi como su esbelta figura y sus rizos negros se alejaban cada vez más (jamás tuvo canas ni usó tintes), lo extraño es que ni ella ni yo estábamos muy tristes, giré la cabeza y pude apreciar la inmensidad de los frondosos árboles que adornaban el bosque, cuando un aire frío me generó un ataque de tos y desperté.

Mi encuentro con ella en el mundo onírico derivó de los efectos secundarios de la vacuna contra el Covid-19, (aclaro que despierta le tengo mucho miedo a las ratas, de cuatro y dos patas).

Sí, decidí participar en la fase 3 del ensayo de la vacuna desarrollada por la farmacéutica china CanSino Biologics, estaba programada para diciembre pero tuve miedo por mis alergias y me reprogramaron para el 5 de enero, no sé si me pusieron la verdadera vacuna o el placebo, pero me siento muy satisfecha de contribuir con estas comparaciones aleatorias que darán mayor eficacia a esa vacunas contra el virus.

Canadá suspende ensayos de vacuna china contra el COVID-19 | El Mundo | DW  | 29.08.2020

Después de una plática con el doctor Guillermo Miguel Ruiz-Palacios, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición «Salvador Zubirán», para explicar que la vacuna contiene el ADN sintético del virus modificado con ingeniería genética, siguió la prueba de embarazo que debe ser negativa para poder continuar, además de exámenes de sangre para descartar VIH y Covid-19, una consulta médica adicional breve para aclarar mayores dudas y recibir el número correspondiente del seguimiento ciego, finalmente la vacuna.

Esperé media hora en el hospital en caso de alguna reacción, que no hubo, más tarde, únicamente ligeras náuseas, tos muy leve, intenso frío y ligera fiebre, todo pasó muy pronto, sólo fue necesario un naproxeno de 500 y listo, no sé qué recibí en mi cuerpo, si el ADN sintético o el placebo, pero mi compromiso es seguir cuidándome como hasta ahora porque ninguna vacuna garantiza el 100 por ciento de protección.

En caso que la haya recibido, desarrollaré anticuerpos en tres semanas pero no me arriesgaré a comprobarlo, así que a seguir usando doble cubreboca, careta, desinfectando todo y el baño obligatorio al regresar de la calle porque no sé si soy del grupo de 80 por ciento de asintomáticos o del 20 por ciento que sí presenta síntomas de leves a graves hasta fatales.

Es muy doloroso ver todos los días publicaciones de afectados por la enfermedad o de conocidos y amistades que pierden la batalla contra el Covid, por eso decidí sumarme en la lucha contra el virus. Aquí la liga https://innsz.wufoo.com/forms/p1730t6412h8wax/, por alguien se anima a ser parte de esta experiencia.