Hoy se conmemoran 70 años de la primera piedra del estadio Olímpico de CU

Este viernes 7 de agosto se conmemoran 70 años de la colocación de la primera piedra para edificar el Estadio Olímpico Universiatario (CU), en una parte del territorio que cubrió la lava del volcán Xitle, que en náhuatl significa “ombliguito”, y ahora es una avenida asfaltada de nombre “Insurgentes Sur”, reconocida como la más larga de América Latina.

Esta maravilla de la arquitectura mexicana, ha sido testigo de grandes encuentros deportivos y de sucesos trascendentales en los ámbitos nacional e internacional, como la inauguración de los Juegos Olímpicos de 1968, cuando la atleta mexicana Enriqueta Basilio Sotelo, campeona en los 80 metros con vallas y 400 metros, se convirtió en la primera mujer en la historia en portar la antorcha olímpica para encender el fuego del pebetero, además de ser uno de los símbolos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del deporte.

En esta obra participaron poco más de 10 mil obreros, y tuvo un costo de 28 millones de pesos. El trazo, realizado por Augusto Pérez Palacios, fue resultado del análisis comparativo de diversas estructuras dedicadas a la práctica deportiva y la adopción de las teorías de Gavin Hadden, ingeniero estadunidense, para el mejor acomodo de los espectadores.

La inauguración del estadio Olímpico Universitario fue el 20 de noviembre de 1952, aunque en la memoria de los universitarios y de la gente en general se recuerda como “su real inauguración”, el primer lleno “hasta el tope” se registró nueve días después, en la primera ocasión en que albergó el clásico de futbol americano Pumas-Poli, donde Pumas se llevó  la victoria 20-19 sobre los guinda y blanco.